Campeón del mundo durante 39 segundos, frente a su familia.
Al cruzar la meta, Felipe Massa todavía era campeón. Acababa de ganar en Interlagos, frente al público brasileño, y su familia celebraba en los boxes de Ferrari. Pero Lewis Hamilton seguía en la pista. En las últimas curvas, una posición separaba dos desenlaces: el título podía quedarse con Massa o cambiar de manos.
Las cuentas antes de la largada
Hamilton llegó a la última carrera de la temporada con 94 puntos. Massa tenía 87. La diferencia era de siete, y una victoria valía diez. Para llevarse el campeonato, sin embargo, el brasileño también necesitaba que Hamilton terminara sexto o peor. El quinto puesto le alcanzaba al inglés, incluso si Massa ganaba en casa.
Massa largó desde la pole y mantuvo la punta en la primera curva. Detrás venían Jarno Trulli, Kimi Räikkönen, Hamilton y Heikki Kovalainen. La carrera siguió con Massa al frente. En la vuelta 54, su ventaja sobre Fernando Alonso, segundo, ya era de 9,6 segundos.
Hamilton, por su parte, debía defender el puesto que le daba el título. Sebastian Vettel se acercaba rápidamente. Si el alemán lo superaba, Hamilton perdería el quinto lugar y, en ese momento, Massa sería campeón.
La lluvia cambia el panorama
En la vuelta 63 volvió la lluvia, todavía ligera. Muchos pilotos entraron a boxes para cambiar neumáticos. Hamilton también paró. Timo Glock, de Toyota, se quedó en pista con neumáticos para seco. La decisión lo llevó del séptimo al cuarto puesto, por delante de Vettel y Hamilton.
Después, Vettel superó a Hamilton. El inglés cayó al sexto lugar, por debajo del puesto que necesitaba para ganar el campeonato. Glock empezó la última vuelta en cuarto, pero la lluvia arreciaba y sus neumáticos slick perdían adherencia. Más tarde contó que pidió por radio neumáticos de lluvia. El equipo respondió que los boxes estaban bloqueados y no había forma de entrar.
Hamilton llevaba neumáticos intermedios, adecuados para la pista mojada. Glock intentaba llegar al final con neumáticos para seco. Dentro del Toyota repetía: «Solo una vuelta más, solo una vuelta más». Galvão Bueno narraba el desenlace en Globo. Adelante, Massa completó las 71 vueltas y cruzó la meta como ganador del Gran Premio de Brasil.
Un puesto, un punto
La celebración de Ferrari parecía anunciar el título. La familia de Massa saltaba abrazada en los boxes. El brasileño ya había recibido la bandera a cuadros, pero Hamilton aún podía cambiar el resultado del campeonato. En las últimas curvas, pasó a Glock y recuperó el quinto puesto.
La noticia llegó por radio cuando Massa ya estaba en la curva 3. Había cruzado la meta todavía en posición de campeón; entonces supo que Hamilton había pasado a Glock. El inglés se llevó el título mundial por un solo punto. Massa ganó la carrera, pero perdió el campeonato en ese mismo instante.
Massa describió lo que sintió como «emociones completamente mezcladas». Subió al podio como ganador, junto a Alonso, segundo, y Räikkönen, tercero. El público brasileño celebró la victoria mientras la fiesta por el título se deshacía en los boxes. Aquella fue la última de las 11 victorias de Massa en la Fórmula 1: una llegada que confirmó su triunfo en la carrera, pero dejó escapar el campeonato por un puesto y un punto.





